Con ventanas dispuestas de techo a piso, tapas de madera entretejidas, de esas que ahora sólo vemos en las glorias del cine nacional, grandes vigas de madera, materiales que van desde el barro hasta el cemento, reaparece justo en el último año de la centuria una de las tantas casonas viejas del centro de la Ciudad de La Paz a la cual se le ha denominado "el ángel azul".Un pequeño hotel que rescata las raíces de la arquitectura que prevaleció a mediados del siglo pasado; en su interior los arcos de siete puntos enmarcan un jardín ambientado con plantas de la región entre lo que cuentan cactus y grandes palmeras que resaltan la proporción Aurea constituida con la técnica del trazo geométrico rectangular perfecto que dictaba la arquitectura de la época.

Sobre sus muros dobles aparece la textura del emplaste repetido de la cal, iluminado con el color que brinda la pintura lavada hecha a base de pigmentos naturales, donde reposarán de ahora en adelante no sólo los dibujos del conocido creativo Paco Merino, sino también un sin fin de expresiones artísticas plasmadas en imágenes.

Quien se hubiera imaginado que después de permanecer largos 10 años en total abandono, las oficinas de lo que fuera el antiguo juzgado de Distrito, resguarde actualmente el sabor de nuestras tradiciones que deja el combinar el azulejo de talavera con los tabiques crudos dispuestos armoniosamente en espera de los comensales.

Lo anterior son tan sólo algunos de los detalles que hacen de "el ángel azul" un lugar con características propias que recobra el espíritu de nuestra cultura. Es por ello que antes de ser inaugurado, las reservaciones de las habitaciones ya están cubiertas por turistas nacionales e internacionales.

De esta forma, el Bed & Breakfast Hotel, abre sus puertas como verdaderas alas , donde podrán disfrutar de su desayuno y de un nuevo espacio que pretende resaltar nuestra cultura ubicado a espalda de la catedral en la esquina de Gullermo Prieto e Independencia en el centro de la ciudad de La Paz. 

By Amalia Becerril